Los ejercicios posparto pueden empezar mucho antes de lo que imaginas, pero la clave está en saber qué hacer y cuándo. La pregunta de cuándo empezar ejercicio posparto no tiene una respuesta única: depende de tu tipo de parto, de cómo te encuentres y de lo que te indique tu matrona o ginecóloga. Lo que sí sabemos es que la gimnasia después del parto bien planificada acelera la recuperación del suelo pélvico, mejora el estado de ánimo y te devuelve energía en unas semanas donde todo gira alrededor del bebé. Esta guía recoge ejercicios seguros, progresivos y adaptados a las primeras semanas, con indicaciones claras para que avances a tu ritmo sin presiones.
Cuándo puedes empezar: plazos reales según tu parto
La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) recomienda esperar a la revisión posparto — habitualmente entre las 4 y 6 semanas — antes de retomar ejercicio de intensidad moderada. Pero esto no significa que debas quedarte en el sofá hasta entonces.
Si tu parto fue vaginal sin complicaciones, los ejercicios de respiración y activación suave del suelo pélvico pueden comenzar a las 24-48 horas del parto. Caminar distancias cortas también entra dentro de lo seguro desde los primeros días.
Tras una cesárea, el plazo se alarga. La cicatriz necesita entre 6 y 8 semanas para una buena cicatrización interna. Los ejercicios respiratorios sí son seguros desde la primera semana, pero cualquier trabajo abdominal o de impacto requiere autorización médica expresa.
| Tipo de parto | Respiración y suelo pélvico | Caminatas suaves | Ejercicio moderado |
|---|---|---|---|
| Vaginal sin complicaciones | 24-48 horas | Desde los primeros días | A partir de la semana 4-6 |
| Vaginal con episiotomía | 48-72 horas | Cuando la molestia lo permita | A partir de la semana 6 |
| Cesárea | Primera semana | Semana 1-2 (distancias cortas) | A partir de la semana 8-10 |
Señal de alarma: si notas sangrado abundante, dolor agudo o sensación de peso en la zona perineal al hacer cualquier ejercicio, para y consulta. Estos síntomas indican que tu cuerpo necesita más tiempo. Si además sientes que el estado emocional te desborda, en Psicología Accesible encontrarás recursos sobre salud mental perinatal que pueden ayudarte.
Ejercicios para la primera semana: respiración y reconexión
Antes de pensar en abdominales o sentadillas, tu cuerpo necesita reconectar con la musculatura profunda. El diafragma y el suelo pélvico han trabajado durante meses bajo la presión del útero, y ahora toca reactivarlos de forma consciente.
Respiración diafragmática (desde el día 1):
- Túmbate boca arriba con las rodillas flexionadas.
- Coloca una mano en el pecho y otra en el abdomen.
- Inspira por la nariz: la mano del abdomen sube, la del pecho apenas se mueve.
- Espira por la boca de forma lenta, notando cómo el abdomen desciende.
- Repite 10 ciclos, 2-3 veces al día.
Este ejercicio tan sencillo activa el transverso abdominal — el músculo más profundo de la faja abdominal — y coordina su trabajo con el suelo pélvico. La gimnasia después del parto empieza aquí, aunque no lo parezca.
Ejercicios de Kegel básicos:
- En la misma posición tumbada, contrae los músculos del suelo pélvico como si quisieras cortar el flujo de orina (no lo hagas mientras orinas, solo es una referencia).
- Mantén la contracción 3-5 segundos.
- Relaja durante el doble de tiempo (6-10 segundos).
- Repite 10 veces, 3 series al día.
Un estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine (2018) demostró que las mujeres que iniciaban ejercicios de suelo pélvico en las primeras semanas posparto tenían menor incidencia de incontinencia urinaria a los 6 meses. La constancia importa más que la intensidad.
Semanas 2 a 4: incorporando movimiento progresivo
Si las primeras respiraciones y Kegels van bien — sin dolor, sin pérdidas de orina al realizarlos —, puedes añadir ejercicios suaves de movilidad. El objetivo no es "ponerse en forma": es recuperar funcionalidad para las tareas diarias con el bebé.
Puente de glúteos:
- Tumbada boca arriba, pies apoyados en el suelo a la anchura de caderas.
- Espira y eleva la pelvis contrayendo glúteos y suelo pélvico.
- Mantén arriba 3 segundos. Baja despacio.
- 8-10 repeticiones, 2 series.
Inclinación pélvica (pelvic tilt):
- Misma posición. Al espirar, presiona la zona lumbar contra el suelo aplanando el abdomen.
- Mantén 5 segundos y relaja.
- 10 repeticiones. Trabaja el transverso sin forzar la diástasis.
Caminatas progresivas: empieza con 10-15 minutos a ritmo suave. Aumenta 5 minutos cada 3-4 días si te encuentras bien. Un portabebés ergonómico puede hacer las caminatas más cómodas y liberar tus manos, pero asegúrate de que sea adecuado para recién nacidos.
Durante estas semanas, presta atención a la diástasis abdominal (separación de los rectos del abdomen). Si al hacer una flexión suave del tronco notas un hueco de más de dos dedos entre los rectos, evita los abdominales clásicos (crunch, sit-up) y consulta con una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico.
Semanas 4 a 6: preparando el cuerpo para más intensidad
Con la revisión posparto cerca, este periodo es de transición. Si tu recuperación va bien, los ejercicios posparto pueden incluir trabajo más global.
Sentadilla asistida:
- De pie frente a una silla, pies a la anchura de caderas.
- Baja como si fueras a sentarte, rozando la silla. Sube espirando.
- 10 repeticiones, 2 series. Activa glúteos, cuádriceps y core sin impacto.
Estiramiento de pectoral y dorsal: las tomas de lactancia y el porteo generan tensión en hombros y zona torácica. Dedica 5 minutos al día a estirar pectorales en el marco de una puerta y a hacer rotaciones suaves de columna sentada en el suelo.
Plancha modificada (de rodillas):
- Solo si no tienes diástasis significativa ni dolor lumbar.
- Apoya rodillas y antebrazos. Mantén la espalda recta 10-15 segundos.
- Descansa. Repite 5 veces. Progresa añadiendo 5 segundos por sesión.
Una esterilla de yoga antideslizante marca la diferencia para estos ejercicios en casa: más comodidad para rodillas y espalda, y puedes enrollarla cuando el bebé reclame el espacio.
El descanso nocturno condiciona mucho la energía disponible para el ejercicio. Si el sueño del bebé os está afectando, en Dormir Mejor Bebé hay estrategias basadas en evidencia para mejorar los patrones de sueño infantil.
Errores frecuentes que retrasan la recuperación
Volver a correr demasiado pronto. Las guías de la Chartered Society of Physiotherapy (Reino Unido, 2019) recomiendan esperar un mínimo de 12 semanas para retomar ejercicio de impacto como correr o saltar. El suelo pélvico necesita ese tiempo para recuperar su función de soporte.
Hacer abdominales clásicos. Los crunch y sit-ups aumentan la presión intraabdominal y pueden empeorar una diástasis. Los ejercicios hipopresivos o el trabajo de transverso son alternativas más seguras y efectivas en el posparto temprano.
Ignorar el dolor. La gimnasia después del parto no debería doler. Molestias musculares leves son normales; dolor agudo, sensación de peso vaginal o pérdidas de orina durante el ejercicio son señales de que estás forzando. La fisioterapia de suelo pélvico está cubierta por la Seguridad Social en muchas comunidades autónomas — pide la derivación a tu matrona.
Compararse con tiempos pre-embarazo. Tu cuerpo ha gestado y parido un ser humano. La recuperación es un proceso de meses, no de semanas. El enfoque "bounce back" genera frustración y puede afectar al vínculo con el bebé.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer ejercicio si estoy dando el pecho?
Sí. El ejercicio moderado no afecta a la producción ni a la calidad de la leche materna. Un estudio de la Academia Americana de Pediatría confirmó que la actividad física posparto es compatible con la lactancia. Hidrátate bien y, si puedes, haz ejercicio después de la toma para mayor comodidad.
¿Cuándo empezar ejercicio posparto si tuve cesárea?
La respiración diafragmática y los Kegel suaves pueden comenzar la primera semana. El ejercicio con carga o impacto requiere esperar entre 8 y 12 semanas y contar con el visto bueno de tu ginecóloga. La cicatriz interna tarda más en curar que la externa.
¿Cómo sé si tengo diástasis abdominal?
Túmbate boca arriba, flexiona ligeramente el tronco y palpa con los dedos la línea media del abdomen (entre el ombligo y el esternón). Si caben más de dos dedos en el hueco, consulta con una fisioterapeuta de suelo pélvico antes de hacer ejercicios abdominales.
¿Los hipopresivos son seguros en el posparto temprano?
Los hipopresivos son una herramienta excelente para el posparto, pero requieren buena técnica. Lo ideal es aprenderlos con una fisioterapeuta especializada. No se recomiendan antes de las 6-8 semanas ni durante la lactancia activa (la apnea puede interferir con la subida de leche en algunas mujeres).
El siguiente paso
Hoy mismo, dedica 5 minutos a practicar la respiración diafragmática que hemos descrito. Túmbate, coloca las manos y haz 10 respiraciones conscientes. Es el ejercicio más sencillo de esta guía y el que más impacto tiene en la recuperación del core y el suelo pélvico. Si llevas más de 6 semanas posparto y aún no has pasado revisión, pide cita con tu matrona o ginecóloga esta semana: es la base para saber exactamente qué ejercicios posparto puedes incorporar de forma segura.


